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Reproducción de plantas bulbosas por bulbillos


Los gladiolos y el azafrán crecen a partir de bulbillos. Después de la floración, y en cuanto han formado un nuevo bulbillo para el año entrante, se marchitan.

Se forman abundantes bulbillos en torno al bulbo madre, y se pueden sacar en otoño, cuando se arranca la planta. Hay que almacenarlos en lugar seco y fresco y sembraros luego en primavera, en una bandeja con compost para macetas. Pasarán dos años antes de que puedan florecer.

Reproducción de plantas bulbosas por hijuelos


Los hijuelos son bulbos secundarios que se producen alrededor de los bulbos "maternos" durante la estación de crecimiento. En verano, después de la floración, se levanta los bulbos y se plantan los hijuelos en un cantero destinado a ese propósito y se los deja por uno o dos años, hasta que hayan alcanzado el tamaño adecuado para florecer.

Este método se usa para los narcisos, tulipane, jacintos y para la mayoría de plantas bulbosas más pequeñas, como el muscari. La "bola de nieve" (galanthus) se puede multiplicar también de la misma manera, pero el momento ideal es después de la floración, cuando aún conservan verde el follaje.

Reproducción de plantas bulbosas por semillas


Pese a ser una de las formas más útiles para lograr especies bulbosas, generalmente pasan de 3 a 5 años antes de lograr una planta capaz de florecer. Se han de sembrar al aire libre tan pronto como las semillas estén secas, en unos surcos de 6 mm de profundidad y 15 cm de distancia entre cada uno. Si la cantidad de semillas a sembrar es pequeña, se recomienda usar una bandeja que ha de situarse luego en un armazón propagador o en un invernadero antes de plantarlas en su sitio definitivo.

El tiempo de germinación varía, algunas veces se produce al año de la siembra. En todos los casos, no hay que molestar las semillas durante un año después de la germinación, y, a partir de ese momento, se podrá trasladar los plantones a su lugar definitivo.

Reproducción de bulbos y tubérculos


Las especies bulbosas se pueden reproducir a partir de semillas, pero algunas variedades como narcisos, tulipanes, gladiolos, lilas, dalias y demás bulbosas de estas familias han de ser propagadas en forma vegetativa (usando cualquier parte o propiedad de la planta que no esté asociada a la floración; un brote vegetativo no produce flores, como tampoco lo hace una planta juvenil) si queremos obtener la variedad exacta o un ejemplar idéntico a la planta madre.

Aparte de los esquejes tiernos utilizados para reproducir dalias, los métodos principales para reproducir plantas bulbosas son la division y el aprovechamiento de hijuelos.